Psicología del inversor: por qué tus emociones deciden por ti
Puedes leer todos los libros de inversión que quieras. Puedes entender los ETF, la diversificación y el interés compuesto mejor que tu vecino. Y aun así perder dinero. ¿Por qué? Porque invertir no se gana solo con la cabeza. Se gana, sobre todo, con el estómago. La mayoría de los inversores no pierden por elegir…
