Pantalla de cotizaciones de bolsa en tiempo real con gráficos y precios

Qué son las acciones: del papel a las pantallas de hoy

En el artículo anterior vimos qué es la bolsa y de dónde viene. Pero dejamos una pregunta clave en el aire: ¿qué se compra y se vende exactamente en ese mercado? La respuesta, en la mayoría de los casos, son acciones.

Aquí vas a entender, de forma sencilla, qué son las acciones, qué obtienes cuando compras una, cómo se gana (y se pierde) dinero con ellas y cómo hemos pasado de los antiguos títulos de papel a un mundo donde las órdenes las ejecutan ordenadores en milésimas de segundo.

Si entiendes bien este concepto, entiendes la base de casi todo lo demás.

¿Qué es una acción?

Una acción es una parte muy pequeña de la propiedad de una empresa. Si una compañía se divide, por ejemplo, en un millón de partes iguales, cada una de esas partes es una acción. Quien posee una, posee una millonésima parte del negocio.

Comprar acciones, por tanto, es convertirte en socio (en propietario) de una empresa. No le prestas dinero: te haces dueño de un trozo de ella. Y, como dueño, te va bien si al negocio le va bien, y mal si le va mal.

Un ejemplo sencillo. Imagina el bar de tu barrio. Si le prestas dinero al dueño, te lo devolverá con intereses pase lo que pase con el bar. Si, en cambio, compras una parte del bar, tu beneficio dependerá de cuánta gente entre a tomar cañas o café. Las acciones son lo segundo: posesión, no préstamo.

La primera acción de la historia

Las acciones, tal y como las conocemos, nacieron en 1602 con la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, la misma que dio origen a la primera bolsa moderna. Por primera vez, cualquier persona podía comprar una parte de una empresa y revenderla a otra. El documento de acción más antiguo que se conserva es, precisamente, un título de esa compañía emitido en 1606.

La era de los títulos en papel

Durante siglos, una acción fue, literalmente, un papel. Un documento físico, a menudo decorado con grabados elaborados y sellos, que certificaba que su portador era dueño de una parte de la empresa. Cuanto más ornamentado, más difícil de falsificar.

Pantalla de cotizaciones de bolsa en tiempo real con gráficos y precios

Pie de foto: Un antiguo título de acción en papel. Durante siglos, ser accionista significaba guardar un documento físico como este.

Esos títulos se guardaban en cajas fuertes, se heredaban y, cuando se vendían, cambiaban de manos físicamente. Coleccionarlos es hoy una afición con nombre propio: la escripofilia.

La desaparición del papel

A partir del último tercio del siglo XX, el papel empezó a estorbar. Con millones de operaciones al día, mover certificados físicos era lento y caro. Así llegó la desmaterialización: las acciones dejaron de ser papeles y pasaron a ser simples anotaciones electrónicas en una cuenta. En España, ese registro lo lleva hoy Iberclear. Tu propiedad ya no está en un cajón, sino en un apunte digital.

Del grito en el corro al trading automático

También cambió la forma de comprarlas. Durante décadas, las acciones se negociaban a viva voz en el corro o parqué: operadores gritando y gesticulando en una sala. Hoy ese espectáculo casi ha desaparecido.

La inmensa mayoría de las operaciones se ejecutan ya de forma electrónica, y buena parte ni siquiera las decide una persona: las realizan algoritmos, programas que compran y venden de forma automática siguiendo reglas, en milésimas de segundo. Es el llamado trading algorítmico o de alta frecuencia. El mercado actual es, en gran medida, una conversación entre ordenadores.

Ser accionista te da, básicamente, tres cosas:

  • Propiedad. Posees una parte de la empresa, proporcional al número de acciones que tengas.
  • Dividendos (a veces). Si la empresa reparte parte de sus beneficios entre los socios, te toca tu porción. Pero no todas lo hacen: muchas prefieren reinvertir ese dinero para crecer.
  • Derecho a voto. En las grandes decisiones (las juntas de accionistas), tu voto pesa según tu participación. Para un pequeño inversor es casi testimonial, pero existe.

Con una acción puedes ganar dinero de dos formas:

  • Por revalorización. Compras a un precio y, con el tiempo, vale más. Esa diferencia es tu beneficio cuando vendes.
  • Por dividendos. La empresa te paga periódicamente una parte de sus beneficios, solo por ser socio.

Pero, igual que se gana, se pierde. Si la empresa va a menos, su acción vale menos; y si quiebra, puede llegar a valer cero. No hay nada garantizado: comprar una acción es confiar en el futuro de un negocio, con todo lo que eso tiene de oportunidad y de riesgo.

El precio de una acción no refleja tanto lo que la empresa vale hoy en sus cuentas, sino lo que el mercado espera de ella mañana. Unos buenos resultados, una buena noticia o las expectativas de crecimiento empujan el precio hacia arriba; lo contrario, hacia abajo.

Por eso dos personas razonables pueden discrepar sobre si una acción está cara o barata: en el fondo, están apostando por futuros distintos.

Una acción es un trozo de la propiedad de una empresa. Nacieron hace más de cuatro siglos como documentos de papel y hoy son apuntes electrónicos que se compran y venden, en buena parte, mediante algoritmos. Al comprar una te haces socio del negocio: ganas si prospera (por revalorización o dividendos) y pierdes si no.

¿Te ha resultado útil este artículo? Compártelo

El siguiente paso natural es saber cómo comprar acciones paso a paso, sin liarte. Si quieres seguir aprendiendo y estar al tanto de las novedades, déjame tu correo y te mantendré al día cuando publique algo interesante o prepare algún recurso útil. Sin periodicidad fija y sin spam: solo te escribiré cuando hay algo que merece la pena.

TuEconomíaReal.com

¿Qué es una acción?

Una acción es una parte de la propiedad de una empresa. Quien la posee es socio de la compañía en proporción al número de acciones que tiene.

¿Cuál fue la primera acción de la historia?

Las primeras acciones que cualquiera podía comprar y vender las emitió la Compañía Holandesa de las Indias Orientales en 1602. El título de acción más antiguo que se conserva data de 1606.

¿Qué gano al comprar una acción?

Te conviertes en propietario de una parte de la empresa, puedes recibir dividendos si los reparte y tienes derecho a voto en sus juntas, proporcional a tu participación.

¿Cómo se gana dinero con las acciones?

De dos maneras: por la revalorización (venderlas a un precio mayor del que pagaste) y por los dividendos (la parte de los beneficios que la empresa reparte). También se puede perder dinero si su valor cae.

¿Las acciones siguen siendo de papel?

No. Hoy son anotaciones electrónicas en una cuenta. El papel desapareció con la desmaterialización de los mercados, a finales del siglo XX.


Publicaciones Similares