Qué es el análisis fundamental
Volvamos a las dos personas de las que te hablé en la introducción al análisis técnico y que miran la misma acción. La que no abría ningún informe y solo se fijaba en el gráfico hacía análisis técnico. La otra, la que se lee las cuentas de la empresa y trata de averiguar cuánto vale el negocio de verdad, hace análisis fundamental.
En este artículo verás qué es, en qué se basa, por qué precio y valor no son lo mismo, qué herramientas usa (las cuentas, los ratios y lo que no sale en los números) y cómo encaja con el resto de la serie. Es la panorámica; cada pieza la desarrollaremos después en su propio artículo.
Índice de contenidos
Qué es el análisis fundamental
El análisis fundamental consiste en estudiar una empresa por dentro (sus cuentas, su negocio y su sector) para estimar cuánto vale de verdad y compararlo con lo que cuesta en bolsa. Si vale más de lo que cuesta, puede estar barata. Si vale menos, puede estar cara.
Es el reverso del análisis técnico: mientras aquel mira el gráfico del precio, el fundamental mira el negocio que hay detrás. Y tiene todo el sentido, porque comprar una acción no es comprar una raya en un gráfico: es comprar un trozo de empresa. Si aún no lo tienes claro, puedes echar un ojo a qué son las acciones.
Precio no es lo mismo que valor
Esta es la idea sobre la que descansa todo lo demás, así que merece la pena pararse.
El precio es lo que el mercado paga hoy por una acción. Sube y baja cada día, y muchas veces se mueve por emoción: miedo, euforia, una noticia. El valor, en cambio, es lo que el negocio realmente vale por lo que produce. El análisis fundamental busca precisamente esa diferencia entre los dos.
Dicho de otra forma: el precio es lo que pagas; el valor es lo que recibes. Cuando el precio se aleja mucho del valor, aparece la oportunidad (o el riesgo).
De dónde viene
El enfoque moderno nace tras el crac de 1929. Benjamin Graham y David Dodd publicaron en 1934 «Security Analysis», donde sentaron las bases de analizar empresas por sus números en lugar de por la moda del momento. A Graham se le considera el padre de la inversión en valor, y su discípulo más conocido es Warren Buffett. Su lección de fondo sigue vigente: invierte en el negocio, no en la cotización.
En qué se fija el análisis fundamental
El análisis fundamental tiene dos patas que se complementan: los números y todo lo que los números no cuentan.
El análisis cuantitativo (los números)
Es el estudio de las cuentas de la empresa. Se apoya en tres documentos, los estados financieros, que iremos viendo uno a uno:
- La cuenta de resultados: ¿la empresa gana o pierde dinero?
- El balance: ¿qué tiene y qué debe?
- El flujo de caja: ¿entra dinero de verdad, o solo sobre el papel?
A partir de ahí se calculan los ratios (PER, rentabilidad por dividendo, nivel de deuda, ROE…), que permiten comparar empresas entre sí. No te asustes con las siglas: cada una tendrá su explicación a su debido tiempo.
El análisis cualitativo (lo que no sale en los números)
Dos empresas con números parecidos pueden valer cosas muy distintas. Aquí entra lo cualitativo: el modelo de negocio, la ventaja competitiva (¿es fácil de copiar?), la calidad del equipo directivo, el sector, la competencia, y la regulación. Lo cuantitativo y lo cualitativo, y por qué necesitas los dos, lo verás en su propio artículo: Cuantitativo vs cualitativo.
Dos formas de empezar: top-down y bottom-up
Hay dos maneras de entrar al análisis. En el enfoque «top-down» (de arriba abajo) empiezas por lo grande (la economía y el sector) y vas bajando hasta la empresa. En el «bottom-up» (de abajo arriba) haces lo contrario: arrancas en la empresa concreta y miras el resto después. Ninguno es mejor; son puntos de partida distintos.
Dónde se saca la información
Toda esta información es pública. Las empresas publican sus cuentas anuales y sus resultados, y en España el supervisor, la CNMV, mantiene los registros oficiales y los hechos relevantes de las cotizadas. En Estados Unidos ese papel lo cumple la SEC. Dónde encontrar cada cosa y cómo leerla sin perderte lo verás en Dónde encontrar información.
De los números a una decisión: la valoración
Cuando ya tienes los datos, llega el paso final: estimar cuánto vale la empresa (su valor intrínseco) y compararlo con su precio en bolsa. Ahí decides si te parece cara, barata o ajustada. Es la parte más difícil y la que cierra el círculo; le dedicaremos el artículo Valoración de empresas.
Sus límites
Para que sepas a qué atenerte, también tiene sus pegas:
- Lleva tiempo. Hay que saber leer cuentas y dedicarle horas. No es un atajo.
- No te dice cuándo. Una empresa puede estar barata… y seguir barata durante años. El fundamental dice qué, no cuándo (eso es más del terreno del técnico).
- Depende de supuestos. Toda valoración parte de estimaciones sobre el futuro, y el futuro no está escrito.
Y la advertencia de siempre, que la CNMV no se cansa de repetir: invertir conlleva riesgo, incluida la posible pérdida del capital. Ninguna herramienta lo elimina.
En resumen
El análisis fundamental estudia la empresa por dentro para estimar cuánto vale y compararlo con su precio. Su idea central es que precio y valor no son lo mismo. Se apoya en los números (cuenta de resultados, balance y flujo de caja) y en lo cualitativo (negocio, ventaja, equipo), y culmina en la valoración. Requiere tiempo y no te dice el momento exacto, pero es la base para invertir entendiendo lo que compras.
El siguiente paso natural es asomarse a las cuentas. Empieza por Introducción a los estados financieros y, si quieres la base previa, repasa Qué son las acciones.
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Iré publicando toda la serie de análisis fundamental paso a paso, de las cuentas a la valoración. Si quieres que te avise cuando salga cada artículo, déjame tu correo. Te escribo solo cuando hay algo nuevo que merece la pena, nada más.
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Preguntas frecuentes
¿Análisis fundamental o análisis técnico?
No compiten: responden a preguntas distintas. El fundamental busca qué comprar (qué empresa vale la pena); el técnico, cuándo hacerlo. Mucha gente combina los dos.
¿Sirve el análisis fundamental para fondos y ETF?
El fundamental clásico está pensado para acciones de empresas concretas. En un fondo o un ETF se mira de otra forma (sus costes, el índice que replica, su política), porque ahí no analizas una sola empresa sino una cesta.
¿Necesito ser economista para hacerlo?
No. Sí necesitas aprender a leer las cuentas, pero se hace paso a paso. Justo para eso está esta sección: para empezar de cero sin dar nada por sabido.
¿Cada cuánto hay que revisar una empresa?
Como mínimo, cada vez que publica resultados (suele ser cada trimestre, y las cuentas completas, una vez al año). Es cuando aparecen los datos nuevos que pueden cambiar tu análisis.
El contenido de este artículo tiene carácter divulgativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión.
